Publicidad:
Terra
La Coctelera

Sentir

¿Qué es sentir? He pasado gran parte de mi vida sin sentir nada, ni dolor, ni  tristeza, ni felicidad. No conozco esos sentimientos.  Sólo conozco el sentimiento de vacío que hay en mi corazón, el gélido hielo que lo acoraza,  sólo conozco el no sentir nada.

Sin embargo; he pasado toda mi vida tratando de sentir, queriendo explorar la belleza humana. O acaso yo no seré humana. Porque la humanidad no se refiere a la carne, a nuestro organismo. Nuestra condición de  humano va mucho más allá, pero no sé si yo lo soy.

Quiero sentir, quiero vivir, quiero ser libre, quiero muchas cosas… Pero mentira, si he sentido, un sentimiento  me ha acompañado durante mucho tiempo, el miedo.

El miedo a sentir, el miedo a vivir, el miedo a ser libre. Quiero lograr muchas cosas, tengo muchos sueños que deseo cumplir, tengo una persona a quien amar. Pero el miedo me congela, congela mis ganas de vivir, mis ganas de hacer. NO QUIERO SENTIR MIEDO.

No se como deshacerme de él, ha estado mucho tiempo a mi lado y ya se ha convertido en parte de mí. (Aunque tal vez con esto esté justificando un sentimiento tan absurdo).

Hace muchos años leí en un libro: “utiliza el miedo como motor, no como freno”. Juro que he intentado hacerlo. Pero llevarlo a la práctica es más difícil de lo que pensé.

Caminad...

Caminad amado mío,

caminad hasta el fin;

donde el cielo y el mar

os unan en inmensa belleza.

Tomad mi mano y caminad.


Caminad por el bosque,

y perdeos en él

así os encontráis el camino.

¡Pero no soltéis!.

Tomad mi mano,

caminad junto a mi.


Caminad amado mío,

caminad junto a mi,

si la tormenta arremete

y el miedo os apoderáis de ti.

Tomad mi mano y seguid.


Caminad amado mio,

caminad junto a mi...

Reflejo

Su cara demacrada llamó mi atención, tenía los ojos llorosos, rodeados de una gran mancha morada, casi negra; y unas bolsas debajo de ellos. Su mirada relataba su historia, vi tristeza y melancolía, dolor, desesperación, cansancio, temor…. Sin embargo, detrás de todo eso logré vislumbrar una pequeña luz de esperanza.

No más de 20 años tendría, muchos dirían que es sólo una niña que ahora le está abriendo los ojos a la vida. Pero no. Están equivocados. Ella ha vivido y ha luchado, como cualquier mujer de 40 años.

Ha pasado por muchos obstáculos, ha enfrentado miles de demonios (y aún lo hace). No crean que es una mujer excepcional, es como cualquier otra. Tan sólo por colocarle un adjetivo que la defina diré que es una luchadora.

Su vida ha transcurrido yendo y viniendo de un lado a otro, tratando de darle estabilidad a su vida. Pero; tal vez por cosa del destino o mera mala suerte, aún no lo ha conseguido.

Ella está cansada, se encuentra en un estado de depresión, no quiere seguir luchando. No halla el motivo ni la inspiración. Sólo quiere tomar un respiro, tener tiempo para descansar, y poder retomar. Pero la vida no te da esa oportunidad. Hay que estar en una constante lucha, vivir buscando respuesta y soluciones.

Siente que no puede más, su cerebro está bloqueado. No piensa con claridad, la memoria le está fallando. No tienes ganas de retomar.

Tiene la cara demacrada, sus ojos están perdiendo el brillo, la luz se apaga y con ella la esperanza. No encuentra el camino, no tiene motivos para luchar, no sabe de qué aferrarse para poder continuar. Oculta sus marcas con maquillaje y disfraza la tristeza con una falsa sonrisa. Está cansada, ya no puede más.

Triste verdad…

  Estoy sentada en un parque de mi ciudad, pensando en miles de problemas que me agobian, buscándole una solución rápida a cada uno de ellos. Estoy desesperada y muy desanimada. No sé que hacer ni como actuar. Es en ese momento cuando dejo de pensar por un segundo, y simplemente empiezo a observar todo lo que hay a mi alrededor. Sin embargo el panorama es muy desalentador.

  Estoy viendo un pueblo que se derrumba en pedazos, personas que han perdido las esperanzas, niños que no tienen hogar. Una ciudad inundada por la basura, invadida por sus olores putrefactos. Las calles se encuentran llenas de aguas negras. Las personas luchan extenuantemente todos los días por tener algo para comer, el desempleo aumenta con una velocidad alarmante.

  Están cerrando los medios de comunicación, la delincuencia azota a nuestro pueblo, todos los días mueren personas por esta causa. La vida de una persona cuesta lo que tengas en los bolsillos. Pero para aquellos que luchan por algo mejor encuentran todo el peso de la ley.    

  A pesar de todo ello, encuentras a muchas personas que siguen apoyando este proceso, la mal llamada revolución. Y lo defienden a capa y espada. Sin embargo no se dan cuenta que nuestro país esta dirigido a un quiebre definitivo. Un panorama muy triste. Pero real.

   Y pensar que todo acabaría si nos uniéramos, si lucháramos por un fin común. Si dejáramos de preocuparnos por nuestros problemas, (que a fin de cuentas son ocasionados por la misma situación en que está el país) y combatiéramos por resolver los del país.

   Tristemente sólo unos pocos lo entienden, mi país se derrumba, el pueblo está dividido. Hay mucho rencor de por medio, mucha violencia. Pero quiero creer que aún hay esperanzas para nosotros, que pronto vendrán tiempos mejores.

           

¿Para qué vivir?

   Muchos años pasé tratando de responder una pregunta: ¿para qué vivir? Años de dolor y angustia, de no saber que hacer. Sentimientos de insatisfacción, y de culpa. Me encontraba en un hoyo negro, donde caí en picada. En un principio fue liberador, te da una falsa sensación de libertad. Un dulce engaño que nos creamos demasiadas veces.

   Pero caí y toqué fondo, lo recordé hace poco. No por arrepentimiento. En mi vocabulario esa palabra no existe. Lo más curioso es que ya no duele, simplemente fue algo que pasó; ya no siento nada. Sólo estoy contando una historia, mi historia.

   Fue hace 7años, cuando toqué fondo. No me soportaba a mí misma, deseaba acabar con todo. En ese momento vislumbré una solución tonta, estúpida, idiota...agréguenle el calificativo que deseen...pero era una solución.

   Sentada en el baño de mi casa, con algunas pastillas en mis manos. No necesitaba nada en específico; sufro de alergias por lo tanto cualquier pastilla que me tomará iba a causar el efecto necesario  para acabar con todo. Un simple ataque de alergias, me iba a hinchar, no iba a poder respirar y listo. Un dolor físico, pero que después se iba a ir, luego no sentiría nada más. Por fin a descansar en paz.

    Fue muy divertida esa sensación que experimenté, la adrenalina invadió cada célula de mi cuerpo. Tal vez sea muy masoquista de mi parte, pero eso me ayudó a ver la idiotez que estaba a punto de cometer.

  ¿Para qué vivir? La respuesta es muy simple: para VIVIR y poder SENTIR. Eso es lo más grande y hermoso que tiene todo ser humano. El dolor siempre será parte de nosotros, pero sin él jamás podríamos reconocer el amor.

  "Todo pasa por una razón". Por más difícil que sea la situación, siempre va a existir ese rayo de luz que nos guie el camino. Cuando se toca fondo hay dos soluciones: una es quedarte allí junto a la mugre y a la oscuridad, la otra; es ESCALAR hacia la luz.

Muñeca de Trapo

 ¡Pobre muñeca de trapo!

A merced de los caprichos de su amo.

Te crearon para que otros decidieran por ti,

Pero nadie sabe como te has de sentir.

Sólo eres un instrumento,

De una niña con su juego.

Vives para ella,

Pero ¿quién vive para ti?

¡Pobre muñeca de trapo!

Sin alma ni corazón.

Sujeta a sueños infantiles,

Creados por la imaginación.

Ves el tiempo pasar,

Y a los niños crecer.

En cambio, tú sigues igual;

Nada te ha de pasar.

Solo estás allí,

Tirada en el suelo,

Anhelando que alguien se acuerde de ti.

¡Pobre muñeca de trapo!

Con ganas de vivir.

 

Soñe....

 Hace poco soñé que mi cuerpo se vaporizaba lentamente, se convertía en una gran masa de gases que se fundía con el aire. Mi alma flotaba por el cielo, donde los rayos solares la penetraban y se convertía en un bello arcoíris. Sólo éramos yo y la inmensidad del cielo.

El dolor se marchó, la tristeza también. Me perdí en mi mundo de fantasías, donde el sueño más absurdo se hace realidad.  Pude volar alrededor del mundo, y conocer todos esos lugares hermosos que hay en él. Me embargó la felicidad. Conocí la libertad.

Pero solo fue un sueño. En la mañana desperté, todo sigue igual. Estoy atada a la realidad. Debatiéndome entre la luz y la oscuridad.

 

DEJAME IR…

 Alma triste y desolada,

¿Qué buscas en mí?

Yo no soy tu camino,

Sólo te ayudo a sobrevivir.

 

Me añoras, me anhelas.

¿Para qué?, ¿por qué?

Sólo te haré sufrir,

Crea tu propio camino,

Lejos de mí.

 

No pertenezco a tu vida,

Es mejor así.

Ya decidí mi destino,

Lejos de ti.

 

Te di las herramientas,

Ahora comienza a vivir.

Serás feliz,

Sabes que será así.

 

No te engañes,

Sin mí podrás vivir.

Dentro, muy dentro de ti,

Está la fuerza para seguir.

 

No llores,

Me tengo que despedir.

Pronto sabrás de mí,

Estaré muy lejos,

En busca de mis sueños.

 

Ya no te haré sufrir,

Aunque con mi ida,

Sientas que vas a morir.

 

Pero, ya verás;

Un día te levantarás,

El dolor ya no estará.

El arcoíris saldrá,

La tempestad pasará

Y sonreirás una vez más.